Ciria: la expansión de la pintura.

By J. Óscar Carrascosa ( Twitter @J_OscarC )

José Manuel Ciria es uno de los artistas españoles con mayor predicamento internacional. Una acaudalada trayectoria de éxitos y reconocimientos profesionales le han llevado al mejor momento de su carrera artística. Ahora, además, desde la recién creada Fundación Ciria, se ha diseñado un importante programa filantrópico y de apoyo a la cultura. En esta línea de actuación, se ha brindado a ser entrevistado para Chrom-Art.

 

José Manuel: en primer lugar, muchas gracias por apoyarnos, se trata de un proyecto internacional con sede en Londres. Tú trabajas entre Nueva York, Berlín, Londres y Madrid. ¿Es necesario tener esta perspectiva internacional para entender y enfrentarse al arte?

 Nací en Manchester de padres españoles. Mi abuela vivió durante 20 años en París. Desde mi infancia, el viaje ha formado parte de mi vida. Al desarrollarme como artista era lógico que esa suerte de nomadismo se viera reflejado en mi trabajo. Me gusta observar diferencias de pensamiento, políticas, psicológicas y sociológicas en los entornos que me rodean. Mis intereses no solamente se ciñen a planteamientos teóricos y de investigación, busco que mi obra se transforme dependiendo del país y la ciudad que habito, con lo que veo y la gente con la que me relaciono. Evidentemente esa perspectiva internacional que mencionas, te permite tener mayor información, incluso más recursos.

 

¿Y en qué punto crees que está el arte contemporáneo? Aún siguen funcionando los YBA, no abandonamos la idolatría a superstars a veces muy cuestionadas por la crítica, como el caso de Ai Weiwei, y las instalaciones e incluso las performances parecen plenamente vigentes, si no disfrutan de fuerza renovada. Desde luego el bosque no permite ver con claridad los árboles, pero dime, ¿crees que estamos en algún punto en concreto o aún seguimos inmersos en una niebla poblada de luces?

Llevo diciendo desde hace algún tiempo que el arte goza de una salud envidiable, con legión de artistas haciendo una obra extraordinaria. En mi opinión el problema actualmente se divide en dos: Por un lado, existe una problemática profunda de hipertextualización. Ha llegado un momento en este mundo contemporáneo de pensamiento débil o incluso inexistente en el que habitamos, donde hay demasiado escrito alrededor de unos mismos parámetros sin que surjan nuevos idearios y formas de abordar lo que va apareciendo dentro del escenario arte. Es como si intentásemos utilizar viejas herramientas para arreglar y comprender maquinas de última generación. Se produce una incómoda excepcionalidad cuando encontramos un planteamiento teórico novedoso en los últimos veinte o veinticinco años. Apenas podemos percibir como el paisaje que nos rodea va transformándose, y no llegamos a vislumbrar el inmenso cambio de modelos que van a tener lugar durante la próxima década. Dentro de este “pantallazo” observamos que la hermenéutica no avanza.

 

   Por otro lado, y quizá más apegado a tu pregunta, existe una inmensa desinformación en lo relativo al mercado del arte. Un mercado que se ha ido transformando a toda velocidad donde el único dios verdadero es el dinero, y en el cual se han posicionado una serie de mercaderes/chamanes que dictan lo que es bueno y lo que va a estar de moda la siguiente temporada. Dentro de ese “mainstream”, hay cosas que verdaderamente son excepcionales y muchas otras que no valen absolutamente nada. Difícil situación la del coleccionista de arte en nuestros días que tiene que discernir entre la calidad y los interesados cantos de sirenas. Ciertamente se vive dentro de una espesa niebla entrópica.

 


¿Los dos polos del arte siguen siendo Europa y Estados Unidos? Frances Morris, directora de la Tate Modern desde el pasado enero, defiende que el discurso tradicional ha cambiado en estos años del siglo XXI, y lo ha escenificado en la selección de obras que albergará la ampliación del edificio que han diseñado los suizos Herzog & DeMeuron.

 Simplemente subrayamos la importancia de un determinado discurso poniendo  cosas en relación con mayor o menor fortuna. Aplicamos una lectura en cuanto a relación o contraste que podemos volcar desde nuestra visión contemporánea sobre aquellos “objetos” artísticos que están ya inmersos en la tradición y los nuevos. Es sencillamente la ocurrencia de moda que se adopta en algunas exposiciones o propuestas. Puede resultar interesante siendo indulgentes. La intención supuestamente es hacernos reflexionar, pero nos tratan como si fuésemos niños de párvulo. El refrán decía que, si no eres capaz de tener la mujer que amas, ama a la mujer que tienes. Esfuérzate en buscar “encantos” a la obra que tienes a tu disposición e intenta otorgar la acción de un nuevo contenido conceptual. Para el neófito puede resultar divertido.

 


Y en todo esto que estamos hablando, ¿dónde se sitúa el arte español?

En la total y absoluta periferia.

 

¿Crees que el arte español disfruta de una consideración real de bien cultural por parte de las instituciones públicas españolas?

 No! En mayúsculas. En tiempos de crisis y déficit, estoy de acuerdo que hay que recortar los presupuestos y todos debemos apretarnos el cinturón. Pero la desidia que vivimos en este momento es muy superior a toda lógica. Ni se valora la cultura ni hay intención de llegar a valorarla. No existe ningún grupo político ahora mismo que quiera acercarse de forma desinteresada y apolítica. Estaremos de acuerdo en que un museo o una institución no puede programar lo mismo con cincuenta que con doscientos, pero independientemente del presupuesto disponible, en España somos incapaces de utilizar la imaginación ni somos dados a crear lazos de intercambios internacionales para abaratar las propuestas. La política está excesivamente entrelazada con los organismos culturales a los que llegan a ahogar y la corrupción en muchos casos es inmensa, precisamente llevada a cabo normalmente por intrusos y algún que otro espabilado. Resultará doloroso para muchos tener que reconocer que lo más interesante en proyección del arte español en el extranjero, se llevó a cabo durante el gobierno de Aznar, con Miguel Ángel Cortés como Secretario de Estado y Jesús Silva como Director de Culturales. El programa del Seacex fue un milagro irrepetible que resultó extraordinariamente barato para todo lo que se consiguió, y reforzaba brutalmente la imagen positiva de España aunando la cultura y el arte con los intercambios e implantación de muchas empresas españolas en el mundo, apoyado sin reservas por la propia Casa Real. A ningún artista le preguntaron su filiación política. No ha vuelto a suceder nada parecido.

 

Permíteme que te pregunte también sobre ti. Últimamente le estás dando importancia a las instalaciones. ¿Estás en un período en el que consideras necesario traspasar los límites del lienzo?

   A finales de los años noventa habían surgido muchas notas y dibujos para obras de carácter instalativo, aquellas ideas se iban recogiendo como tales en los catálogos del momento. Pero no fue hasta el 2001 en el museo de Herzliya de Tel-Aviv y la Sala Rekalde de Bilbao y la exposición que Moisés Pérez de Albéniz me organizó en su galería de Pamplona en 2003, que dichas obras empezaron a formar parte habitual de mi discurso experimental. Después del workshop/exposición completamente instalativa en la galería Antonio Prates de Lisboa en 2004, siempre que he podido he incluido alguna instalación en mis exposiciones institucionales, independientemente de lapsos de tiempo en los que estoy más centrado en investigaciones puramente pictóricas. En mi caso, la instalación siempre es una ampliación expandida de mi pintura, que aún a pesar de esa necesidad de invadir el territorio, en la mayoría de ellas, desde un punto concreto, puede observarse lo que acontece formando un cuadro. Provienen del lienzo y vuelven al lienzo, simplemente analizo lo pictórico desde diferentes perspectivas.

 

Este año 2016 se ha creado la Fundación Ciria, entre cuyos patronos están Guillermo Solana o David Anfam. Entre los objetivos de la fundación está la reflexión sobre el arte conceptual, pero también sé que se trata de una institución con un marcado carácter filantrópico. ¿Podrías resumirme las principales líneas de actuación?

   Estoy muy ilusionado con la Fundación y efectivamente intentaremos que sus directrices estén centradas en la reflexión de la pintura y del arte conceptual. Lo que queremos desde la Fundación es traer a España pensadores y críticos de arte de primera línea internacional y organizar encuentros con nuestros propios hermeneutas. Provocar estas pequeñas plataformas de pensamiento, estoy seguro que ofrecerán una forma adecuada de informar y educar a la gente que quiera irse acercando. Todas las actividades estarán patrocinadas y lo que ambicionamos  es llegar a introducir exposiciones de artistas internacionales, bien en directo o a través de diferentes comisarios, que no han tenido la oportunidad de mostrar su obra en nuestro país. También, por supuesto, organizar un centro de estudios sobre mi propio trabajo. Hacer publicaciones anuales sobre todas las actividades de la Fundación, crear relaciones entre grandes centros y espacios periféricos, mil cosas…

 

 

¿Qué te ha motivado para impulsar esta fundación?

   Bastante sencillo: Observar que tenemos muchas carencias e infinitas iniciativas que no se llevan a cabo. La sincera intención de cubrir innumerables huecos que a nadie preocupan desde ningún estamento institucional del mundo del arte en nuestras latitudes. También, ofrecer un vehículo para aquellos que estén interesados de aprendizaje, reflexión y disfrute.

 

 

More information about the Artist available on www.joseciria.es

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